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Crítica de ‘Baby’: la ficción da cuenta de la realidad

Esta serie italiana se vale de la solidez de sus protagonistas para relatar una historia bien contada basada en hechos reales. Cuenta con tres temporadas y está disponible en Netflix. En nuestra crítica de ‘Baby’ te contamos más detalles (sin spoilers).

‘Baby’: no hay acciones sin consecuencias

La serie gira en torno a un par de adolescentes italianas que se involucran en el mundo de la prostitución. Esta historia ahonda en la pisque de sus protagonistas, en su entorno y en las causas y consecuencias del conflicto principal. Además, construye bien los hechos y cierra de la misma forma.

Si bien el ritmo de algunos episodios (incluyendo los primeros) no es el más vertiginoso, lo mostrado siempre responde a las necesidades de la narrativa. La principal virtud es la interpretación de sus protagonistas. Ambas forman un dúo actoral con mucha química y, por supuesto, cada una es perfecta para desempeñar su rol.

La amistad de ellas es clave para la serie, no solo por el nexo que las une, también porque juntas inician en el mundo de la prostitución. Cabe destacar que dicho mundo es abordado de forma inteligente, ya que la serie no se limita a mostrar el funcionamiento del mismo, sino que explora las motivaciones de las protagonistas y el impacto de esta experiencia es sus vidas.

Crítica de Baby

Una historia llena de matices

Los matices de Baby enriquecen la historia. El conflicto da lugar a diferentes consecuencias y a distintas lecturas. Vender el cuerpo se asocia a dinero, sin embargo, también podría vincularse a un par de nociones como la de libertad y poder.

Aunque parezca irónico, al menos una de las protagonistas se sentirá, en principio, en una posición donde puede ejercer dominio, donde puede actuar a sus anchas desde la intimidad.

Personajes de Baby

Claro está, la “libertad” y el “poder” que mencionamos no son más que una ilusión, una percepción fugaz, una perspectiva necesaria para lidiar con una situación comprometedora, polémica y compleja.

Baby no deja de lado el aspecto moral, pero más que enfocarse en reprobar, cuestionar o condenar este llamado “negocio”, prefiere ahondar en las motivaciones de quienes participan en él. Sobre todo, porque la razones para involucrarse en un mundo como este, no siempre están ligadas al placer o a necesidades económicas.

Crítica de Baby

En este sentido, la complejidad de una etapa como la adolescencia se convierte en un factor a tomar en cuenta. Quienes transitan por ella pueden ser más vulnerables en distintos aspectos y más propensos a tomar decisiones desfavorables para ellos mismos.

Las relaciones familiares conflictivas, la necesidad de sentirse aprobado, el deseo de cambiar radicalmente el estilo de vida y, por supuesto, las carencias afectivas y económicas, entre otros factores; pueden conducir a caminos peligrosos, oscuros, desdichados y fatales.

Ludovica y su madre

La premisa y los personajes

Por otro lado, cabe mencionar que además del conflicto y la forma de abordarlo, la serie acierta en la construcción de los personajes. Estos destacan por su continua evolución. Lo que les sucede hará mella en ellos y, para bien o para mal, el cambio será parte importante de sus vidas.

No solo las protagonistas destacan, los personajes secundarios también juegan un rol esencial en la historia y las interpretaciones, en general, están bien logradas.

Benedetta Porcaroli y Alice Pagani

En fin, Baby es una serie para adolescentes capaz de conquistar a espectadores de diferentes generaciones. Si te interesa la premisa, es una apuesta segura. No es de las mejores producciones de Netflix, pero logra su cometido y su calidad está sobre el promedio. Además, sus temporadas cuentan con pocos episodios.

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